El contrato tipo de compraventa que circula por internet está pensado para un coche de gasolina. Le faltan cuatro cosas que en un eléctrico deciden si tienes un problema o no dentro de un año. Añadirlas cuesta cinco minutos y vale mucho.

Índice de contenidos
- Lo que ya trae cualquier contrato
- Cláusula 1: el estado de la batería
- Cláusula 2: la garantía del fabricante
- Cláusula 3: qué se entrega exactamente
- Cláusula 4: las cuentas conectadas
- Particular o profesional: qué cambia
- Antes de firmar
- Conclusión
Lo que ya trae cualquier contrato
Antes de lo específico, que no falte lo básico:
- Datos completos de comprador y vendedor, con identificación.
- Marca, modelo, matrícula, número de bastidor y kilometraje exacto en la entrega.
- Precio y forma de pago.
- Fecha y lugar de la entrega.
- Declaración de que el vehículo está libre de cargas, embargos y reserva de dominio.
- Firma de ambas partes, con dos copias.
Cláusula 1: el estado de la batería
Es la más importante y la que no aparece en ningún contrato genérico. Debe recoger:
- El estado de salud (SOH) declarado, con su cifra.
- Quién lo midió y cuándo: taller, fecha y, si lo hay, número de informe.
- Que se adjunta copia del informe al contrato.
Por qué importa: si la batería resulta estar sensiblemente peor de lo declarado, tienes un dato concreto firmado por el vendedor. Sin esa cláusula, tu palabra contra la suya.
Cláusula 2: la garantía del fabricante
- Que se haga constar la fecha de primera matriculación, que es la que cuenta para la garantía.
- Los años y kilómetros de garantía de batería que quedan.
- Que el vendedor declara que no hay campañas ni llamadas a revisión pendientes, o que las que había están hechas.
- Que se entrega el historial de mantenimiento oficial.
Ese último punto no es decorativo: en varios fabricantes, saltarse las revisiones oficiales puede afectar a la cobertura de la garantía de batería.
Cláusula 3: qué se entrega exactamente
Enumera los accesorios. En un eléctrico valen dinero real y se «pierden» con facilidad entre la visita y la entrega:
- Cable Modo 3 Tipo 2 (el de los postes públicos y el wallbox).
- Cable Modo 2 doméstico, si lo traía.
- Adaptador V2L, en los modelos que lo llevan.
- Las dos llaves.
- Manuales, libro de mantenimiento y, si aplica, la tarjeta de recarga del fabricante.
Cláusula 4: las cuentas conectadas
Esta no se le ocurre a casi nadie y genera bastantes disgustos:
- Que el vendedor se compromete a desvincular el vehículo de su cuenta en la app del fabricante en un plazo concreto.
- Que ha restablecido de fábrica el sistema multimedia y eliminado sus datos personales.
- Que informa del estado de los servicios conectados: si siguen activos, hasta cuándo y qué cuesta renovarlos.
Si el vendedor no desvincula el coche, tú no puedes vincularlo y él sigue viendo dónde está tu coche. Es un problema de privacidad para los dos.
Particular o profesional: qué cambia
- Con un vendedor profesional existe garantía legal de conformidad: tres años desde la entrega, que en un bien de segunda mano se pueden pactar a la baja pero nunca por debajo de un año (artículo 120 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios). No hace falta pactarla: la ley la impone. Pide factura, no un contrato entre particulares.
- Entre particulares no hay garantía legal de conformidad. Queda la vía de los vicios ocultos, que exige probar que el defecto era anterior y grave, y que caduca a los seis meses de la entrega (artículos 1484 y 1490 del Código Civil). Por eso las cláusulas de arriba pesan tanto: convierten declaraciones verbales en obligaciones escritas.
Y una advertencia: desconfía de un «profesional» que te propone firmar un contrato entre particulares. Suele ser para esquivar la garantía legal.
Antes de firmar
- Comprueba el informe de cargas del vehículo en la DGT.
- Verifica que el número de bastidor del coche coincide con el de la documentación.
- Confirma que la ITV está en vigor.
- Haz la revisión previa en un taller especializado en eléctricos. Es el dinero mejor gastado de toda la operación.
- Acuerda quién hace y quién paga la transferencia, y ponlo en el contrato.
- Paga por un medio que deje rastro.
Conclusión
Un contrato de eléctrico necesita cuatro cosas que el genérico no trae: estado de salud de la batería con informe adjunto, situación de la garantía del pack, listado de cables y accesorios, y compromiso de desvincular las cuentas.
Son cuatro párrafos que puedes añadir a mano al final del contrato. Si el vendedor se niega a firmar alguno, ya tienes información valiosa sobre la operación.
Esta guía es informativa y no constituye asesoramiento legal. Para operaciones de importe alto o con dudas, consulta con un profesional del derecho o una asociación de consumidores.
Fuentes oficiales
- BOE: Real Decreto Legislativo 1/2007, Ley de Consumidores: artículo 120, plazo de la garantía legal y mínimo de un año en bienes de segunda mano.
- BOE: Código Civil: artículos 1484 a 1490, saneamiento por vicios ocultos y plazo de seis meses.
Revisado el 11 de octubre de 2026.
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